Atracciones del Oeste
Explora lo mejor del Oeste de EE. UU.: naturaleza, ciudades y costa en un solo viaje
Tour completo por el Oeste de EE. UU.
Nuestra ruta más completa por el Oeste: playas de California, Yosemite, Gran Cañón, Zion, Bryce, Las Vegas, San Francisco y Los Ángeles en un solo viaje en autocaravana.
Playas, parques nacionales y ciudades icónicas del oeste americano
Itinerario
El Gran Tour del Oeste Americano
¿Sueñas con la libertad de explorar el mítico Oeste Americano a tu propio ritmo? Esta aventura definitiva te ofrece lo mejor de la región, combinando la icónica belleza natural con el vibrante pulso de sus grandes ciudades.
Conducirás por las soleadas playas del sur de California, te sumergirás en la majestuosidad de Yosemite, el Gran Cañón, Zion y Bryce Canyon, y vivirás la energía de Los Ángeles, San Francisco y Las Vegas.
Con tu autocaravana, tú decides cuánto tiempo pasas en cada lugar, dónde amaneces y qué camino tomas. Si dispones del tiempo necesario y es tu primera vez en el Oeste, este viaje lo tiene todo.
Recogemos nuestra autocaravana en la sucursal de Cruise America en Los Ángeles y tomamos la Ruta 101 dirección norte, hacia el camping KOA de Santa Margarita Lake, a menos de cuatro horas.
La zona alrededor de Santa Bárbara también se conoce con el sobrenombre de la “Riviera de América” y, por sus playas y restaurantes, es un lugar estupendo para parar.
✪ 240 millas (386,16 km) hasta Santa Margarita
La etapa más espectacular del viaje. Empezamos con el Hearst Castle en San Simeon —165 habitaciones, piscinas romanas y techos medievales traídos pieza a pieza de Europa por el magnate de la prensa William Randolph Hearst—. Después, la Highway 1 se adentra en Big Sur: acantilados de 300 metros cayendo al Pacífico, el puente de Bixby suspendido sobre el vacío, secuoyas costeras envueltas en niebla y miradores donde las ballenas grises migran en invierno.
Carmel-by-the-Sea (un pueblo sin números de calle donde Clint Eastwood fue alcalde) y la bahía de Monterey con su célebre acuario merecen una parada larga. Al final del día, cruzamos el Golden Gate —con sus 227 metros envueltos en la niebla matinal— hasta el camping KOA de Petaluma, un remanso rural con granja de animales y excursiones guiadas a San Francisco de mayo a octubre. Dos noches para explorar la ciudad a fondo: cable cars, Alcatraz, Chinatown, Mission District y Fisherman’s Wharf.
✪ 250 millas (402,25 km) hasta el camping San Francisco KOA Petaluma
Dejamos San Francisco y cruzamos el Central Valley —el granero de América, con campos interminables de almendros y viñedos— hasta las estribaciones de Sierra Nevada y el Yosemite RV Resort en Coarsegold, a menos de una hora del parque.
Yosemite es sobrecogedor: paredes de granito de 1.000 metros (El Capitán, Half Dome), cascadas que se desploman desde alturas de vértigo (Yosemite Falls, las más altas de Norteamérica), praderas de hierba esmeralda y secuoyas milenarias. Dos noches aquí permiten explorar el valle con calma, hacer senderismo y dejar que la magnitud del paisaje se asiente.
✪ 230 millas (370,07 km) hasta Yosemite RV Resort
Día largo pero fascinante: cruzamos Yosemite de norte a sur, atravesamos el Bosque Nacional de Sierra y bajamos a Fresno para comer. Por la tarde, la Ruta 198 nos lleva al reino de los gigantes: el Parque Nacional de Sequoia, donde los árboles más voluminosos del planeta llevan más de 2.000 años creciendo. El General Sherman —83 metros de altura, 11 metros de diámetro en la base— no es solo el árbol más grande del mundo: es el ser vivo más masivo de la Tierra. Pasear entre estos colosos es una experiencia que pone en perspectiva nuestra escala humana.
✪ 140 millas (225,26 km) hasta Visalia/Fresno KOA
Cruzamos el desierto de Mojave hasta Las Vegas —unas 7 horas de autopista, pero el paisaje desértico tiene su propia belleza—. Consejo: si viajas entre septiembre y junio, merece absolutamente la pena desviarse por Death Valley, el lugar más caluroso y bajo de Norteamérica (-86 metros bajo el nivel del mar), con dunas doradas, salinas blancas y atardeceres de otro planeta. Noche extra en Furnace Creek si te animas.
El camping junto a Circus Circus está en pleno Strip, lo que permite aparcar la autocaravana y salir andando a explorar la ciudad que nunca duerme: las fuentes del Bellagio, la réplica de la Torre Eiffel, restaurantes de chefs con estrella Michelin y espectáculos del Cirque du Soleil que desafían la gravedad.
✪ 260 millas (418,34 km)
A tres horas de Las Vegas cambiamos los casinos por catedrales de piedra: el Parque Nacional de Zion, en Utah. Paredes de arenisca roja y crema de 600 metros se elevan a ambos lados del río Virgin, creando un cañón que parece tallado por los dioses. Es completamente diferente de Yosemite y Sequoia —más cálido, más rojo, más vertical—, y cada curva del shuttle que recorre el cañón (los coches particulares no entran en temporada alta) revela una vista más impresionante que la anterior. Noche en el KOA de St. George/Hurricane, rodeado por el paisaje rojo de Utah.
✪ 150 millas (241,35 km)
Bryce Canyon es, posiblemente, el parque más fotogénico de todo el viaje. No es realmente un cañón sino una serie de anfiteatros naturales repletos de hoodoos —pináculos de roca rosácea, naranja y blanca esculpidos por millones de años de erosión— que al amanecer y al atardecer parecen arder desde dentro. El camping KOA de Cannonville/Bryce Valley, a 15 millas de la entrada, es base perfecta para explorar.
A 2.400 metros de altitud, las noches estrelladas aquí son extraordinarias: Bryce es uno de los mejores lugares del planeta para ver la Vía Láctea a simple vista.
✪ 140 millas (225,26 km)
Jornada de contrastes: empezamos en las alturas de Bryce y bajamos hasta el lago Powell, un lago artificial de color turquesa encajado entre paredes de arenisca roja en el río Colorado. Con casi 3.200 km de costa (más que toda la costa del Pacífico de EE.UU.), es un paraíso para deportes acuáticos.
Si el tiempo lo permite, una noche extra aquí para visitar el Antelope Canyon —un slot canyon donde la luz del mediodía crea haces dorados entre paredes onduladas de arenisca— es una de las experiencias fotográficas más impresionantes del suroeste. Terminamos el día en Flagstaff, a 2.100 metros de altitud, con ambiente universitario y cervecerías artesanales.
✪ 285 millas (458,5 km)
Mañana en Flagstaff: el teleférico Skyride sube hasta 3.500 metros con vistas sobre los bosques de Coconino y, en días claros, hasta el Gran Cañón. Cerca, el Walnut Canyon alberga viviendas ancestrales sinagua excavadas en los acantilados hace más de 800 años —un aperitivo perfecto de la historia precolombina del suroeste—.
Por la tarde, 45 millas hasta Williams y el camping KOA, puerta del Gran Cañón. Dos noches aquí para visitar una de las siete maravillas naturales del mundo. Tres formas de llegar al South Rim: conducir la autocaravana (1 hora), tomar el histórico Grand Canyon Railway —un tren de vapor de 1901 con músicos y «bandidos» a bordo— o apuntarse al shuttle del camping.
El Gran Cañón tiene 1.600 metros de profundidad, 16 km de ancho y 2.000 millones de años de historia geológica expuesta. Ver el amanecer y el atardecer sobre el cañón son experiencias completamente distintas que justifican las dos noches.
✪ 45 millas (72,4 km)
Mañana tranquila en Williams antes de recorrer un tramo mítico: 82 de las 125 millas de hoy discurren por el asfalto original de la Ruta 66, con tramos donde no te cruzas con otro vehículo en kilómetros. Solo tú, el desierto y las montañas Hualapai al fondo.
Kingman fue parada obligatoria de los pioneros camino de California; aún se conservan las marcas de carromatos cerca de Fort Beale. El camping KOA aquí es un oasis inesperado: piscina enorme rodeada de desierto, ideal para refrescarse tras un día de conducción bajo el sol de Arizona.
✪ 125 millas (201,1 km)
Penúltimo día con tres paradas épicas. Primera: la Presa Hoover, una obra maestra de ingeniería art déco encajada entre las paredes del Black Canyon. Merece la pena la visita guiada por el interior (las turbinas son colosales) y cruzar el puente Memorial O’Callaghan para la mejor foto panorámica.
Desde Boulder City tomamos rumbo sur, bordeando las montañas Providence hasta la Reserva Nacional de Mojave: 1,6 millones de acres de soledad, dunas cantarinas, conos volcánicos y bosques de árboles de Josué. En sus cañones se esconden minas abandonadas, puestos militares y pueblos fantasma que el desierto va reclamando lentamente.
✪ 340millas (547,06 km)
Último tramo: 155 millas (3,5 horas) hasta la sucursal de Cruise America en Carson, cerca de Los Ángeles. En 16 días hemos recorrido la costa de Big Sur, cruzado el Golden Gate, caminado entre secuoyas milenarias, apostado en Las Vegas, explorado cuatro parques nacionales (Yosemite, Sequoia, Zion, Bryce), navegado por el lago Powell, contemplado el Gran Cañón y rodado por la Ruta 66. El Gran Tour del Oeste no es solo un viaje: es una educación sentimental sobre la inmensidad y diversidad de América.