El Esplendor Paisajístico del Canadá Costero
Explora la costa atlántica de Canadá y su belleza salvaje
Ruta por las provincias marítimas de Canadá
Nuevo Brunswick, Nueva Escocia y la Isla del Príncipe Eduardo: faros, ballenas, costas espectaculares y cultura acadiana en autocaravana.
Faros, ballenas y cultura en Nueva Escocia y más
Itinerario
Provincias Marítimas de Canadá en Autocaravana
Descubre la joya de Canadá en sus provincias marítimas. Cada una con su propia identidad cultural, estas regiones destacan por sus espectaculares costas, encantadores faros y la migración de ballenas. De Halifax a Peggy’s Cove, del Cabot Trail a las mareas gigantes de la Bahía de Fundy, este recorrido está lleno de paisajes impresionantes y experiencias auténticas en la costa atlántica canadiense.
Tras pasar un par de noches explorando Halifax (muy interesante visitar el Museo Marítimo del Atlántico, con sus artefactos del Titanic) nos dirigiremos hacia la oficina de Cruise Canada en Halifax para recoger nuestra autocaravana.
Rumbo hacia la costa sur, disfrutando de espectaculares vistas al mar, podremos parar a visitar comunidades costeras con encanto, como Peggys’ Cove, Chester y Mahone Bay antes de continuar hacia la ciudad de Lunenburg, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
✪ 95 km hasta Lunenburg
Mañana en Lunenburg: un crucero por la bahía a bordo de una goleta de carreras (réplicas de los barcos que hicieron famosa a esta ciudad pesquera) es la forma perfecta de despedirse del océano antes de adentrarnos en el interior. Por la tarde, carretera hacia el Parque Nacional Kejimkujik, donde los bosques de arces y abedules se reflejan en lagos de aguas oscuras y tranquilas.
✪ 115 km hasta el Parque Nacional Kejimkujik
Kejimkujik es el Canadá profundo y salvaje: lagos cristalinos, bosques de arces que en otoño estallan en rojos y dorados, y la mayor colección de petroglifos de Norteamérica —grabados en piedra por el pueblo mi’kmaq hace más de 500 años—. El parque invita a remar en canoa por sus lagos interconectados, pedalear por senderos entre abedules y, con suerte, avistar alces, castores y puercoespines al amanecer.
Por la tarde, continuamos hacia Digby, la capital mundial de las vieiras. Al día siguiente, Digby Neck nos lleva al encuentro de los gigantes del océano: en verano, la Bahía de Fundy atrae a ballenas jorobadas, de aleta, minke y francas del Atlántico Norte (una de las especies más amenazadas del planeta, con menos de 400 ejemplares).
✪ 105 km hasta Digby
Ferry de la Bahía hacia Nuevo Brunswick y la espectacular costa de Fundy. La Fundy Trail Parkway es una carretera costera de 11 km con miradores sobre acantilados de 100 metros donde el bosque boreal se encuentra con el Atlántico. Cada mirador es una postal: águilas calvas sobrevolando las copas de los árboles, mareas que suben y bajan hasta 14 metros (las más altas del mundo) y, con suerte, el chorro de una ballena en la distancia.
El Parque Nacional Fundy es un mundo aparte: cascadas escondidas en bosques de abetos, pozas de marea donde quedan atrapados cangrejos, estrellas de mar y anémonas cuando el agua se retira, y senderos que conectan acantilados con playas que aparecen y desaparecen dos veces al día.
✪ 205 km hasta el Parque Nacional Fundy
Las Hopewell Rocks son la joya de la Bahía de Fundy: formaciones rocosas con forma de maceta esculpidas por millones de años de erosión, coronadas por abetos que se aferran a la cima. Con marea baja, puedes caminar literalmente por el fondo del océano entre estas torres de piedra de 15 metros. Seis horas después, las mismas rocas están sumergidas y puedes navegar en kayak a su alrededor. Es el mismo lugar, transformado dos veces al día por mareas de 14 metros —las más altas del planeta—.
Después, rumbo norte hasta el Parque Nacional de Kouchibouguac (pronunciado «ku-shi-bu-guac»): un mosaico fascinante de marismas, lagunas de aguas cálidas, dunas de arena dorada y bosques de abetos. Las playas aquí tienen las aguas más templadas al norte de Virginia.
✪ 215 km hasta Kouchibouguac
Hoy cruzaremos por el Puente de la Confederation hacia la Isla del Príncipe Eduardo, la tierra de Ana de las Tejas Verdes.
Para quienes hayan leido el libro y se hayan preguntado “si este lugar de verdad existe,” la visita a este lugar mágico es imprescindible, como atestiguan los millones de admiradores que ya lo han visitado.
Cada uno de los tres recorridos costeros está perfectamente delimitado con señales de colores y nos permitirá disfrutar de maravillosos paisajes y visitar alguno de los más de 50 faros a los que la isla debe parte de su merecida fama.
✪ 235 km hasta Charlotte Town
Ferry de vuelta al continente hasta Pictou, la «Cuna de Nueva Escocia», donde en 1773 desembarcaron los primeros colonos escoceses a bordo del barco Hector. La ciudad conserva ese aire escocés: gaitas en las fiestas, tartanes en las tiendas y un pub donde sirven single malt.
Por la tarde, rumbo norte cruzando el estrecho de Canso hacia la Isla del Cabo Bretón, considerada por muchos la joya de la corona de las Provincias Marítimas. Noche junto al lago Ainslie, el lago de agua dulce más grande de Nueva Escocia, con una langosta fresca como cena de celebración.
✪ 250 km hasta el este del lago Ainslie
La Cabot Trail es una de las carreteras panorámicas más espectaculares de Norteamérica: 298 km de curvas que ascienden desde el nivel del mar hasta 900 metros de altitud, conectando dos costas (el Golfo de San Lorenzo y el Atlántico) a través del Parque Nacional Cape Breton Highlands.
Primera parada: Inverness, una playa de arena fina con aguas sorprendentemente cálidas, famosa por las «Lágrimas de Sirena» (cristal de colores pulido por las mareas). Desde Margaree Harbour, la Cabot Trail se despliega en todo su esplendor: acantilados vertiginosos, valles profundos cubiertos de bosque boreal, comunidades pesqueras acadianas y, en otoño, un tapiz de colores que rivaliza con Vermont.
✪ 125 hasta Ingonish
Último día de ruta: 455 km de costa atlántica hasta Halifax, con tiempo para una última parada en Martinique Beach, la playa más larga de Nueva Escocia (5 km de arena sin interrupción). El paisaje de despedida —pueblos pesqueros con casas de colores, faros en cada cabo, langosteros faenando en sus barcas— resume todo lo que hace únicas a las Provincias Marítimas. Noche final en el camping KOA de Halifax.
✪ 455 km hasta Halifax.
Mañana tranquila para hacer maletas y devolver la autocaravana en la sucursal de Cruise Canada. En 15 días hemos recorrido dos provincias (Nueva Escocia y Nuevo Brunswick) y una isla (Príncipe Eduardo), caminado por el fondo del océano en las mareas más altas del mundo, avistado ballenas, explorado parques nacionales de bosques boreales, cruzado puentes récord y cenado más langosta de la que creíamos posible. Las Provincias Marítimas son el secreto mejor guardado de Canadá.